01-02-2022 / Redacción
 
El gobierno de Alfredo Ramírez no debe replicar la política de indolencia y sordera de administraciones pasadas
Blanca Piña y Casimiro Méndez rechazaron la política represiva como mecanismo de solución y respuesta a las demandas de la CNTE
Los senadores de Morena, Blanca Piña Gudiño y Casimiro Méndez Ortiz, rechazaron la agresión y desalojo de que fueron objeto este lunes, integrantes del magisterio michoacano en la comunidad de Caltzontzin, en el municipio de Uruapan y señalaron que “es inaceptable que el gobierno de Alfredo Ramírez Bedolla, replique la política de indolencia y sordera que caracterizó a las administraciones pasadas”.

A través de un posicionamiento, los legisladores federales michoacanos, dejaron en claro su postura en torno al hecho:

“Ante los hechos acontecidos el día de hoy en la comunidad de Caltzontzin, Uruapan, Michoacán, rechazamos rotundamente la política represiva como mecanismo de solución y respuesta de las demandas educativas y laborales del Magisterio de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación Sección XVIII-Poder de Base de Michoacán.

“El pueblo de Michoacán votó el pasado 2021 por un gobierno democrático, que priorice la apertura como mecanismo de solución de las demandas populares, y profundice la Cuarta Transformación de la vida pública del país. Por lo que es inaceptable que el gobierno del compañero Alfredo Ramírez Bedolla, Gobernador Constitucional de Michoacán, replique la política de indolencia y sordera que caracterizó a las administraciones pasadas.

“Como trabajadores de la educación y sindicalistas reconocemos las grandes necesidades que tiene el sector educativo y la escuela pública en el estado, necesidades que han sido resultado del abandono sistemático de los gobiernos neoliberales.

“Para solucionar la crisis educativa, agravada por la Covid-19, es menester escuchar y dialogar con los trabajadores de la educación, ya que es el sector que directamente cumple con la obligación constitucional del Estado de impartir educación pública, y, por tanto, es quien conoce a profundidad las necesidades, problemáticas y deficiencias de la Nueva Escuela Mexicana.

"Por lo anterior, nos vemos en la obligación de realizar un llamado al diálogo y concertación y, sobre todo, a que se atiendan las demandas de los trabajadores de la educación”, apuntaron los senadores Blanca Piña y Casimiro Méndez.